Arte Flora Francola

Stanley Donwood «la plástica sensorial» de Radiohead

8:35 p. m. FloraFrancola





Strobe lights
And blown speakers
Fireworks
And hurricanes
How to dessapear completely. 2000.


La primera vez que escuché Radiohead en algún conteo de MTV LA, fue con el video High and Dry, donde en los créditos dejaban ver la tapa del disco The Bends: una cabeza de un humanoide desorbitado en colores sobresaturados, casi naranja. De la banda pronto sabría más, escucharía de adolescente temas que habían sido hits al menos ocho años antes, iría familiarizándome con las melodías, con las voces traslúcidas o robóticas, y también con los paisajes apocalípticos, densos y calmados, con el desasosiego en las imágenes que toman parte en sus discos.

Toma fracciones de segundos desde que escuchas alguna canción de The Velvet Underground & Nico para que aparezca consonante la imagen de la serigrafía de una banana sobre fondo blanco de Andy Warhol. Al ver descomponer la luz natural en los siete colores del arcoiris por efecto de un prisma, nos remite al Dark Side of the Moon de Pink Floyd, ilustrado por Storm Thorgerson. Y el creador de la imagen del bebé que nada casi sonriente en una piscina que acompaña Nevermind de Nirvana, Robert Fischer, probablemente no imaginó la repercusión que tendría, siendo esta la primera vez que diseñaba una carátula. En cuantiosas ocasiones, el diseñador del arte de un álbum se compromete de tal manera que pensar en las canciones es visualizar la obra del artista de un modo automático: percepción e identificación.

Vista interior del arte para «In Rainbows»
La idea de que los elementos visuales de un álbum se hayan gestado en un proceso simultáneo que el contenido sonoro del mismo, no es nueva. Muchos discos incluyen fotografías del proceso de grabación y de los músicos en su cotidianidad. Sin embargo, lo que Stanley Donwood hace en los habitáculos donde Thom Yorke, Jonny y Colin Greenwood, Ed O'Brien y Phil Selway pasan meses recluidos fabricando cada detalle de la música es sin duda un tanto más orgánico. Ensayo y error, experimentos técnicos donde jeringas con tinta estallan sobre cera de grandes velas de iglesia derritiéndose, capturas de pantalla del material de archivo audiovisual en un hospital, ilustraciones apresuradas para dormir a su hija bebé; Stanley Donwood emerge como el artista plástico —más bien sensorial— que ha trabajado junto a Radiohead, ilustrando cada tapa y contenido visual de sus albumes, websites y merchandising, casi desde el principio de la banda.

Periódico edición especial para «The King of Limbs»
Repartidor de periódicos, lavaplatos en un restaurante, granjero y podador de árboles; no es sencillo imaginar la conexión entre estos oficios, aunque no sean tan distantes de lo que muestra como ilustrador, a fin de cuentas. Cada portada deja un manía al descubierto, su juego con lo fortuito y lo premeditado se entreteje con algunos de los mensajes de las canciones incluidas en cada producción. En Ok Computer, establece la norma de no borrar nada, más bien acumular en el soporte capas de pintura sobre cortes de fotografías, veladuras que descubren —o esconden— mensajes como una carta de amor o números que den explicación al significado de la vida. Blancos en exceso, porque para ellos, músicos y artista, es el color de la destrucción: la luz que emiten las explosiones nucleares, las cenizas y los huesos son blancos. A propósito de la destrucción y lo efímero, la cualidad del tiempo tanto de elaboración como de desintegración, es una constante en el trabajo de Donwood con la banda. Para The King of Limbs, la edición especial vino acompañada de un periódico con texto e ilustraciones de árboles y bosques a modo de posters que, a la exposición de la luz, quizás mostraba retratos de los integrantes de la banda o la tinta irá desapareciendo lentamente. 

Arte del disco «Ok Computer»
Recordemos además que en Ok Computer, una voz autómata recita una especie de agenda de qué lleva a ser más correcto, Fitter, Happier. Un ordenador que reproducía frases de historias en las que Stanley trabajaba en paralelo, durante las grabaciones del disco, al que llamaron Fred. El tono de voz robotizado que nos recuerda a Stephen Hawking, capturó la atención de la banda, entonces Yorke asignó una serie de palabras, un texto simple, un manual de instrucciones.





En cuanto a «Test Specimen» o Hunting Bear, el oso que ha sido emblema de Radiohead y del propio Donwood por más de quince años, y que titula una canción incluida en el álbum Amnesiac, aparece de un modo bastante peculiar, durante los insomnios de su hija bebé, al acercarse a inventar cuentos y hacerle dibujos de osos de juguete que con el paso del tiempo y el olvido terminan encerrados en el ático. Imaginemos entonces dibujar a las 5a.m. un teddy bear, primero es tierno, un poco estúpido, con ojos grandes, luego con dientes afilados y mirada enojada: «Los adultos están abajo dando una fiesta con sus otros amigos adultos, son todos tan aburridos, entonces los osos enfurecidos bajan y se comen a los humanos». Una linda bedtime story, ¿no? Este oso homicida será luego parte de comics desarrollados junto a Thom Yorke.

Grabado que forma parte de la muestra «London Views»

La primera muestra individual del artista, «London Views» en 2006, no solo coincide con el debut solista de Thom Yorke «The Eraser», también el músico toma obras de la muestra para la imagen del disco. La forma de simbiosis que han logrado manejar atravesando los años, parece llevar el proceso de confección visual a la par de la construcción de la música, articulado como una fusión esencial y poco o para nada calculada «To sum up crudely, when we’re working together, I do something, then he fucks it up, then I fuck up what he’s done … and we keep doing that until we’re happy with the result.», declara Stanley. Más tarde en 2015, se juntan de nuevo para la muestra laberíntica «The Panic Office», exhibición que cuenta con bocetos y procesos de creación de los artworks para Radiohead que Donwood fue archivando en su estudio, y que está ambientada con «Subterranea», un paisaje sonoro que se extiende por 18 días creado, claro, por Yorke.

The Panic Office.

Como cuando de niños repetimos en voz alta cada título que leemos en los anuncios de la carretera mientras viajamos mirando por la ventanilla del carro; las palabras que aparecen en la tapa del disco «Hail to the thief» fueron registradas por Stanley en los trayectos que cruzaba cuando sucedía la grabación en Los Angeles, tomándolas de avisos publicitarios, descontextualizadas en una saturación sobre el mapa de Hollywood, así como de otras ciudades relacionadas a «La guerra del terror», añadiendo frases como «Burn the witch», que le eran dictadas por Thom. La expresión Hail to the Thief indicaba una atmósfera de protesta contra el gobierno de George W. Bush, de modo que el trabajo de Donwood se veía como la relación entre la publicidad, el consumo masivo y el terror del estado. En retrospectiva, como las carátulas anteriores, una genialidad.


La premisa para «A moon shaped pool» fue apartarse de la figuración para lograr algo subordinado al azar y la casualidad «Intentar cosas de lo que podríamos hacer con el clima y pintura, y lo que pasa con grandes cantidades de pintura y viento». La banda estuvo asentada al sur de Francia, en Provenza, allí Stanley abordó la experimentación con piscinas de tinta en distintos formatos sobre las que colocaba papeles o telas, una forma de impresión a la inversa. Luego de la intervención de lo fortuito, Donwood detalla, fragmenta y destruye parcialmente las telas.

Donwood no solo parte de la música para ilustrar, el año pasado, hizo una exhibición de serigrafías y collages reiterpretando portadas de novelas de J. G. Ballard, como Hello America, Crash, Concrete Island y Kingdom Come, lo que llevó por título «Dream Cargo», en Londres. Los escenarios distópicos que construye el autor no se alejan mucho de las realidades a las que Radiohead alude en sus canciones Talk Show Host o 4 minutes warning, por ejemplo. Me refiero a que You want me, well fucking well come and find me / I'll be waiting with a gun and a pack of sandwiches / And nothing, nothing, nothing, nothing,  acaso sería el diálogo para una escena en Super-Cannes o High Rise. En una entrevista durante la muestra, el artista describe el proceso de las 21 ilustraciones como una investigación para la que visitó laboratorios en las universidades de Cambridge y Plymouth, donde fue posible contemplar explosiones, microscopios fluorescentes, radiografías y render de conexiones neuronales. Al regresar al taller experimentó por su cuenta con el afán del científico que está en proceso de descubrir un nuevo elemento de la tabla periódica o una micropartícula fantasmal.


Como artista, Donwood ha crecido al ritmo de Radiohead, ha conseguido plantar un statement visual inseparable de la música que escuchamos en cada disco. Su trabajo es icónico, lo que lo hace memorable como a la banda misma, tiene que ver con la facilidad con la que aborda técnicas, estéticas y destrezas sin comprometer la identidad pasada o futura.  Así como Radiohead mantiene en los años pese a las mixturas, un sonido reconocible, Stanley Donwood toma la violencia de las tachaduras, papeles rasgados y brillos de metal, con la soltura de acuarelas, tintas en movimiento, tenue desaparición de siluetas que se ven como si escucharas la voz de Yorke materializándose por un segundo sobre papel glasé en el librito que sacas del plástico que recubre el CD.



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Edición:
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David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

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