Crítica Literaria Edu Salas

«Operación Masacre» de Rodolfo Walsh

1:26 a. m. Edu Salas


Lo primero que se le pide a todo periodista es objetividad. También se le exige imparcialidad y, por supuesto, tener argumentos y evidencias válidas para publicar cualquier noticia. Y estas características son las que encontramos en el libro «Operación Masacre» de Rodolfo Walsh [1]. 

Aunque el autor diga que es una novela, nos encontramos ante un libro que se adelanta al famoso género non-fiction norteamericano, y también a lo que se conoce como el Nuevo Periodismo [2].  «Operación Masacre» es la historia de un grupo de personas que fueron fusiladas sin juicio previo ni razón alguna. Pero como dijimos, no es una obra de ficción. Sucedió en Argentina en 1956, cuando un golpe de estado derrocó a Perón y posteriormente se produciría otro que intentaría derrocar al gobierno que se había creado, llamado la “Revolución Libertadora”. el cual se convertiría en una dictadura militar, a pesar de tener la etiqueta democracia”.

En este libro se relatan los hechos sucedidos en la noche que transcurre entre los días 9 y 10 de Junio de 1956. En la primera parte, titulada Hechos, el autor nos habla sobre los personajes. Nos dice quiénes eran y lo que estaban haciendo horas antes de que se los llevaran razón por la que los subtítulos de este apartado son los respectivos nombres de los fusilados. El narrador los introduce, los presenta. Nos dice cuáles eran sus aficiones y sus posiciones políticas; y lo hace a través de los testimonios, de la evocación de los familiares y amigos, así como de los vecinos que vieron lo ocurrido.

Ya casi ha terminado de cenar Francisco Garibotti un bife con huevos fritos comió esa nochecuando llaman a la puerta. 
Es Don Carranza.
¿Qué viene a hacer Nicolás Carranza?
Vino a sacármelo. Para que me lo devolvieran muerto— recordará Florinda Allende con rencor en la voz.

Es la reconstrucción de la memoria, la evocación del recuerdo y las voces, lo que se nos presenta. Sin embargo, los personajes no se deben al hecho creativo, y eso lo reconoce el autor cuando narra el encuentro de dos amigos que serían víctimas de esa nefasta noche: “No hay testigos de lo que hablan. Solo podemos formular conjeturas”. Esta es otra característica que nos presenta: al no contar con estos detalles, solo asume su papel de testigo, sabe que no tiene toda la información de los hechos; y no se atreve a suponer más allá de lo que conoce. Como decía, el periodista debe ser objetivo. Al escribir su relato (que salió primero en un diario por entregas, y luego vio la luz en forma de libro en 1957), Walsh procura recoger toda la información necesaria para hilvanar lo ocurrido. Por eso, no descartará hasta los más mínimos detalles, ya que serán importantes para que los lectores comprendan las acciones que se desarrollarán en el desenlace.

La segunda parte se titula Los Hechos. En ella, el periodista le da paso al escritor para que relate los sucesos. Desde la hora en que la policía se los llevó, hasta lo que sonaba en la radio en ese justo momento. Pero también nos cuenta la razón del levantamiento que es, básicamente, luchar contra el nuevo gobierno que «disolvió la constitución, acabó con el legado de Perón, privatizó el sector público» Asimismo, Walsh no dejará de emitir su opinión sobre lo acontecido: «Su figura (la de Valle[3]) crecerá justicieramente en la memoria del pueblo, junto con la convicción de que el triunfo de su movimiento hubiera ahorrado al país la vergonzosa etapa que le siguió, esta segunda década infame que estamos viviendo.» Este es el privilegio de quien escribe. Sin embargo, como todas las cosas que no ocurren, sus afirmaciones quedan solo en suposiciones. 

En Operación Masacre también encontramos la recreación de los enfrentamientos, mientras que, según el mismo narrador, «noventa y nueve de cada cien habitantes del país ignoran lo que está pasando». Pero, ¿Cómo sobrevivieron los personajes, quienes fueron verdaderas víctimas de una represión injustificada? Tal relato lo encontraremos a partir del capítulo 20 de la segunda parte. Sin embargo, más que a la casualidad, se podría decir que la supervivencia de este grupo de personas se debe a la negligencia de sus captores que intentaron por todos los medios acallarlos; mas no contaron con un periodista que haría del dominio público los sucesos.

En efecto, poco después de tener conocimiento de lo sucedido, Walsh comienza su búsqueda, lo que lo lleva a enfrentarse con el hermetismo de las autoridades, pero logra encontrar a los sobrevivientes. Es entonces cuando, debido a sus denuncias, se lleva a cabo un procedimiento judicial, y es lo que se nos cuenta en la tercera parte: La Evidencia.

De nuevo, el narrador vuelve a ser ese periodista que refutará y confirmará, con todas las pruebas recabadas, todas las declaraciones que darían los involucrados en dicho acontecimiento. Es aquí donde encontramos la pericia y tenacidad de un buen investigador; pues, pese a las trabas, logró acceder a documentos importantes que respaldarán su historia y sustentará su denuncia. El mismo Walsh, en uno de los tantos prólogos y epílogos que escribió para las diferentes ediciones de su libro, dijo que «no hay un solo dato importante en el texto que no esté fundado en el testimonio coincidente y superpuesto de tres o cuatro personas»[4]. Y, aunque existen vacíos en la narración, el autor nos lo hace saber: al no poder comprobar la veracidad de ciertos episodios, decidió no incluirlos.

Operación Masacre es la historia de un suceso que se repitió durante muchos años en el continente americano, y no es de extrañar que estos acontecimientos se sigan repitiendo hoy en países llamados democráticos. Es el reflejo de la crueldad del poder para silenciar la disidencia y a personajes incómodos. De hecho, el mismo Rodolfo Walsh, unos 20 años después de haber escrito su libro, fue víctima de la represión. Hasta el día de hoy, su nombre forma parte de una larga lista de desaparecidos de la dictadura militar. 

Este libro, publicado hace más cincuenta años, revela una realidad que todavía perdura en el continente: las desapariciones forzosas y la vista ciega de las autoridades con respecto a condenar a los culpables. Todo esto perdura hoy, incluso en países que se regodean de gozar de una democracia popular y soberana. En definitiva, nos encontramos ante un documento de denuncia social que ha tenido un profundo impacto en la manera de contar historias.

Nota: posterior a la publicación del libro, en 1972 se filmó una película homónima al libro, que contará entre sus protagonistas, a uno de los sobrevivientes reales de la masacre. 


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[1] Rodolfo Walsh: escritor y periodista argentino nacido en 1927. Entre sus obras se cuentan: Operación masacre (1957); Los oficios terrestres (1965); Un kilo de oro (1967); y Carta abierta de un escritor a la junta militar (1977), por la cual sería secuestrado y desaparecido a la edad de 50 años. Su cuerpo nunca fue encontrado.

[2] El Nuevo Periodismo surgiría en los años sesenta en Estados Unidos, a partir de la publicación de la novela de Truman Capote, A sangre fría, la cual también fundaría el género non-fiction. Esta es una forma de mezclar el reportaje periodístico con elementos propios de la literatura.

[3] Juan José del Valle (Argentina, 1904 – 1956) Militar argentino que encabezó una sublevación fallida contra la autoproclamada “Revolución Libertadora” el 9 de junio de 1956. Hecho por el cual fue fusilado.

[4] Apéndice a la edición de marzo de 1957.




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