cine cultura pop

Venezuela fuera de Venezuela (Parte I): El progreso bananero

2:27 p. m. J. E. González Vargas



A pesar de lo que muchos de sus habitantes quieran pensar, Venezuela no ha sido un país de gran fama. En América Latina ocurre lo mismo que en Asia, África y Europa Oriental: los vecinos más grandes e importantes opacan en el ámbito internacional a los medianos y pequeños dando una imagen mental generalizada hecha de retazos de realidades verdaderas. Entonces, para desglosar la idea de una proyección venezolana fuera de Venezuela, hace falta ver el contexto que surge dentro de una idea más grande, aunque menos clara, como ha sido la proyección del continente ante el resto el mundo.


Las primeras menciones de Venezuela en lo que se pudiera definir como cultura pop surgen en el Siglo XIX y principios del siglo XX con novelas de aventuras europeas como El soberbio Orinoco (1898) de Julio Verne y El mundo perdido (1912) de Arthur Conan Doyle. En las narraciones de este estilo, la cultura y sociedad de lo que luego pasaría a llamarse Tercer Mundo casi siempre es reducida a unos pintorescos bosquejos para adornar las vivencias de los europeos o estadounidenses visitantes mientras que se resaltan elementos exóticos como serían, por ejemplo, las selvas llenas de ruinas ancestrales, salvajes caníbales con arcos y lanzas y alguno que otro expedicionario perdido. 

Pero es en los Estados Unidos, con su relación proteccionista con gran parte de América Latina y en especial en Centroamérica y el Caribe, que perfila una idea (más bien un estereotipo) mucho mejor definida: la Banana Republic o República Bananera. Este término tan emblemático nace en una colección de cuentos del escritor estadounidense O. Henry situados en la ficticia República de Anchuria e inspiradas en sus vivencias en Honduras, particularmente la explotación política y económica llevada a cabo por las empresas estadounidenses en la región.

La parafernalia relacionada con la República Bananera es un collage de escenas continentales reducidas hasta la simplificación, pero hay elementos que están siempre presentes. Por ejemplo, la pobreza y desigualdad social, lo poco que puede llamarse cultura o progreso son restos de tiempos mejores (ruinas precolombinas, catedrales españolas, Studebakers de antes de La Revolución) o folclorismos que fascinan a los turistas. La política, que es algo que está profundamente vinculado con la idea de República Bananera, suele ser un juego perpetuo entre déspotas (que van tipo Porfirio Díaz a Pinochet) y revolucionarios (de Pancho Villa a El Che Guevara) que cambian de roles con perturbadora facilidad. La anarquía y la corrupción que esto conlleva dan paso al poderío de criminales, ya sean bandoleros a caballo o narcotraficantes con jet privados.


Un buen ejemplo de estos cambios que no son cambios es San Teodoro/San Theodoros de Las aventuras de Tintín, historieta franco-belga publicada entre 1926 y 1976. En La oreja rota (1937) San Teodoro es un país sudamericano lleno de calles de tierras, cuarteles de adobe, hombres bigotudos que beben aguardiente y que está al borde de una guerra fronteriza patrocinada por empresas petroleras. Cuando se revisita el país en Tintín y los pícaros (1976), edificios a lo Niemeyer o Villanueva han reemplazado los cuarteles de adobe, las barriadas se adueñaron de las plantaciones y el conflicto ahora es entre satélites soviéticos y las empresas gringas. En ambas versiones, la inestabilidad de la política personalista, la manipulación por intereses internacionales y la pobreza abyecta son vistas como males inevitables de la propia sociedad.





Continuará. 

______________________________

Imágenes: 
1) Caricatura de Cipriano Castro por William Allen Rogers para el New York Herald. 
Dominio Público. 1903 
2) Ilustración de la primera edición francesa de "El soberbio Orinoco" de Julio Verne realizada por George Roux. 
Domino Público. 1898
3) Viñetas de "Tintín y los Picaros"  por Hergé. Derechos reservados de la Fundación Hergé. Primera edición 1976

Podría interesarte

0 comentarios

Ácratas

Edición:
David Parra.
Redacción, diseño y diagramación:
Maily Sequera.
Autores y colaboradores:
David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

http://acracia.com.ve, 2017.

Contacto