Crónica cultura pop

Aparecidos y fantasmas. Anecdotario paranormal del venezolano (Parte I)

11:27 a. m. Maily Sequera


 Colegio de Ingenieros es la estación del Metro de Caracas donde los trabajadores del sistema de transporte reportan mayor cantidad de actividades paranormales y apariciones fantasmales.  Crédito fotográfico: Correo del Orinoco.
Existen reuniones documentadas del anecdotario venezolano hechas por cronistas, historiadores, escritores y músicos. Hay amplias investigaciones, estudiosos dedicados su transmisión y resguardo. Aquí, hemos contado con algunas de esas referencias y en el pie de página de este artículo se las regalamos pero, en esta ocasión, hemos decidido, quedarnos al centro entre lo certificado y aceptado y la sabrosa superstición urbana y contemporánea. Queremos hablar desde la experiencia personal y la generalización porque en el uso popular de nuestra tradición oral folklórica y en nuestras historias de terror urbano, poco importa la comprobación científica de la información que sustenta el cuento, solo si ha quedado en el imaginario popular de una u otra ciudad.

Nuestro cuentos de terror reúnen un anecdotario que nos refleja, nos caracteriza y define la personalidad de cada región, sus creencias y valores, el reconocimiento de su entorno geográfico, el orden político y social de sus pobladores. El imaginario es infinito y leyendas antiguas no pierden poder con los cambios generacionales ni la modernidad. Nosotros cambiamos el espanto pero no el susto. Seguimos siendo personajes supersticiosos, desconfiados, pero cercanos a lo desconocido. Nos gusta y nos interesa, aunque sea el cuento. Somos esos que se preguntan internamente con fe o superioridad moral por qué en las películas yanquis la víctima no reza ni invoca un santo cuando se le lanza el espectro demoníaco a llevarse su alma. Es evidentemente, lo que haría la mayoría. 

Es muy posible que cada quien tenga su propia colección personal de anécdotas paranormales. No importa si son propias o ajenas, algo que le pasó al amigo de un amigo. Siempre ha sido un buen tema, por interminable, en las madrugadas de tragos. Sea creyente o no, la superstición local nos acerca a todos a las historias locales de muertos, fantasmas y eventos paranormales. Como si de terrores no tuviésemos suficientes, el venezolano se entretiene sumando sustos.

El presente es una reunión de una serie de mitos y leyendas urbanas de varias ciudades de Venezuela. No he tenido la intención de verificar el origen "certificado" de esta información y me mantengo más interesada por respetar la decisión local de creer lo que se ha decidido tomar como cierto o posible; fijándome, eso sí, en la repetición y coincidencia de las historias para darles peso dentro del imaginario regional. Así mismo, se evitan acá a las estrellas de nuestro terror: El Silbón, La Bola de Fuego, el perro del Diablo, La Sayona, La Llorona, no serán resumidos aquí; así sí, aquellas historias de data reciente o aquellas que son poco populares en el resto del país pero poderosas dentro del espacio geográfico donde se desarrollan. 


Gran Caracas (Caracas, Vargas y Miranda)

Fonicular Fantasma (2003) Crédito fotográfico: Aventuravila.blogspot.com

Fantasmas en El Metro de Caracas: La Niña Flotante, la Paciente Diabólica, El Duende, El Eco, la Novia de los dientes, el Mecánico de los Trenes, y El Extraviado: Además de La Niña Flotante, en Colegio de Ingenieros, la cual es el ánima de una mujer joven a quien no se le ven los pies; sumamos La Paciente Diabólica, en Petare, que vestida de bata blanca y con una vía en el brazo, solo es vista por los trabajadores en sus áreas de descanso. Una niña sin rostro abre y cierra el grifo del lavamanos en la sala de primeros auxilios de la estación de Chacaito. Y, en la Rinconada, la visión es la de un duende que simula ser un niño e intenta interactuar con los trabajadores quienes deben fingir tragarse el engaño para que el duende desaparezca. Otro fantasma popular es El Pasajero Extraviado ya que deambula por diferentes estaciones cuando ya están cerradas . La Novia de los Dientes, en la estación Colegio de Ingenieros, no es que sea una versión de La Dientona sino una mujer que en su vida carnal tenía como profesión la odontología. Supuestamente, fue plantada el día de su boda y se suicidó lanzándose a las vías. El fantasma del mecánico, aparece a los trabajadores novatos de la estación Propatria, llamándolos a los patios y talleres donde resguardan las unidades y vagones que no están operativos, donde además se registran encendidos de luces y movimientos inexplicables en las unidades. El Eco, desligado de anécdotas fantasmagóricas, es solo ruido de trabajos de obra inexistente reproducido en los túneles. Estas apariciones o eventos parecen inofensivas para el usuario común porque los trabajadores cuentan que generalmente ocurren en las estaciones cerradas. Se lo atribuyen a los suicidios ocurridos en el subterráneo y destacan la estación de Colegio de Ingenieros como aquella donde se registran más apariciones.

Fantasma de El Chorrito: Una mujer vestida de negro se desvanece en la nada en Caricuao, tomando el autobús y desapareciendo metros antes de llegar a la quebrada conocida coloquialmente como El Chorrito. Décadas atrás, los operadores de los autobuses de la compañía Antimano C.A. (unidades conocidas por los lugareños como “Burros”) narraban sus experiencias con la mujer que hacia la parada sin que el chófer detuviese la unidad. 

Leyenda de la Plaza de La Misericordia (Parque Carabobo): Contaba el desaparecido y apreciado Oscar Yanes que el espanto que le competía al Enano de La Catedral, era “el hombre de la cachuchita” en la plaza hoy conocida como Parque Carabobo. Aparecido a partir de las 12 de la medianoche, tenía las manos en los bolsillos del pantalón y se acercaba silbando. Torturaba durante una hora a su víctima ya que al verlo e intentar huir, parte del encanto del fantasma consistía en desaparecer las puertas de las rejas de bordeaban la plaza, haciendo imposible su escape. Durante la persecución, algunos pobres audaces se defecaron encima logrando escapar luego del terrorífico sujeto. 

El espanto del pato y la mujer que barre la calle, en El Pedregal: Los tejados del callejón Poleo, son sobrevolados por lo que pareciera un pato. Dicen los pobladores que si golpeas al pato negro, al día siguiente el vecino que ande en artes oscuras, se verá golpeado. Aunque nadie ha logrado darle la paliza al pato, la leyenda también se asocia a una bruja que merodea por los aires en la misma zona. También en El Pedregal, en su avenida principal y justo frente a la escuelita Pola, una mujer barre la calle de esquina a esquina y luego desaparece en la fachada de la escuela. Su aparición es anunciada por el movimiento de las hojas de un árbol, aún sin presencia de brisa. La han visto más hombres que mujeres y su leyenda está tan arraigada que se señala su mala suerte como causante de accidentes de tránsito en la zona. Para librarse del espíritu, la comunidad celebró una misa en la calle y el padre de la Iglesia Don Bosco, echó agua bendita y bendiciones, pidiendo por su descanso.

La Cabina Guindada: El Teleférico Fantasma, ubicado en Vargas y en desuso desde 1977, le debe una explicación a habitantes de San José de Galipán. Cerca de la estación Loma de Caballo apareció, en 2003, una cabina colgada de una guaya que supuestamente nunca antes había estado en esa ubicación. A pesar del tiempo transcurrido, los visitantes podrán observar la vieja cabina aún atascada que viajó hasta allí misteriosamente. 

La Galería Nº 39, en El Hatillo: Cuáles son los espectros, fantasmas, apariciones o eventos paranormales que se reúnen en la Galería número treinta y nueve, no se detallan en ningún espacio pero los pobladores aseguran que los espíritus no desean que la casa sea habitada y por ello, los negocios que se establecen allí duran poco tiempo.

El muerto de la Curva del Cinco: Quienes transitan vía Caucagua, a 5 kilómetros de su destino, temen encontrarse con el fantasma que se manifiesta en medio de la noche, colgado de un árbol de guayabo. De allí, se lanza al medio de la carretera con las tripas afuera haciendo que las personas huyan de él. La leyenda trasciende a otra anécdota en la cual el muerto llega a meterse en el maletero del conductor impidiendo, por su peso sobrenatural, que el vehículo avance a mayor velocidad y alargando así la tortura para los vivos. 

Leyenda de La loca de la Iglesia:  A esta mujer que perdió la razón porque su novio, conocido como Bitico, la dejó plantada en el altar el día de su boda, dicen los pobladores que todavía la ven. Cuentan que enloquecida por el despecho vagó en vida por las calles de Ocumare y carreteras aledañas. Quienes cuentan que aún se ve su espíritu, dicen que pueden bromear con el fantasma a costa de su dolor. Si le dices “Bitico no te quiere”, el alma en pena comienza a llorar y gritar. 


Carabobo

Reloj de Güigüe. Crédito fotográfico: Alzandovuelo.com.ve

Espíritus-pájaro del cerro de Mariara: Se conoce que en Mariara, cazadores se adentran a las montañas del parque Henri Pittier a cazar pájaros. La leyenda cuenta la historia de Javier Pacheco a quien un ave gigante le habló y le pregunto en claro español: ¿Por qué nos atrapas y nos metes en jaulas? ¿Te gustaría estar en una? Este pájaro hablador es un kin-kin y se reconoce en la comunidad como el rey de los kinkines. La leyenda incluye a un azulejo gigante y evoluciona hasta convertir las figuras de los pájaros en brujas quienes han sido cazadas y golpeadas hasta que, a punto de morir, recuperan su forma humana y muestran su verdadera identidad. Estas historias han sido recogidas hasta por la prensa regional debido a las conmociones que causan en caseríos y barriadas de Carabobo y Aragua. 

El ánima de Juan Salazar: En San Joaquín, los pobladores rezan y guardan cuidados al ánima de Juan Salazar, hombre desconocido que ofrece ayuda si se le ofrece promesa. Al este del pueblo, en la carretera nacional, frente a la urbanización San Bernardo, hace muchos años mataron a Juan Salazar y en ese mismo lugar se ubica la cruz que es visitada por los creyentes. Dicen que quien pase por ahí, a pie, en bicicleta o automóvil, sentirá su presencia. 

Reloj de Güigüe: El reloj público ubicado como monumento frente a la casa parroquial de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, lleva en su cima su penacho metálico que incluye un termómetro, un barómetro y una veleta. El reloj no funciona y así ha pasado gran parte del tiempo desde que dejó de ser propiedad de Juan Vicente Gómez y se convirtió en bien público. Nadie está muy interesado en arreglarlo ya que quien logra repararlo pronto encuentra la muerte. Cuentan que la maldición del reloj ha caído sobre un relojero anónimo, su posterior operario, Salvador Consoli, y la fatídica lista se completa con Andrés “Chipia” y el maestro relojero valenciano, Juan Lorenzo.

Fantasma del Sambil Valencia: Un video colgado en Youtube (2007) nos muestra que una figura fantasmagórica atormenta desde las cámaras de seguridad a los guardias del centro comercial Sambil Valencia. La figura traslucida y blanquecina, anda errante acercándose a las barandas y mirando a los niveles inferiores, se transporta de un lugar a otro evitando a los guardias de seguridad. El evento no ha sido desmentido oficialmente aunque los comentaristas lo desprecian. Aún así, la historia gozó de popularidad y sembró dudas. Curiosamente, en el Sambil de San Cristóbal (Táchira) también ha sido filmada una aparición pero esta vez el fantasma es el de una niña de deambula por los pasillos. Este segundo caso, se registró en la red en 2008.

Aragua


Pozo encantado de El Limón. Crédito: Mi-pagina-de-hoy.webnode.es

Almas en pena de la tragedia de El Limón: Tras la tragedia del desbordamiento de el río El Limón, son variadas las anécdotas de quienes han sido asustados por fantasmas de las víctimas fatales del evento. Cuentan que en el puente que conecta El Progreso con la Mata Seca, se registran apariciones y se pueden apreciar llantos, gritos y llamadas de auxilio que surgen de la nada. Son comunes los avistamientos de sombras humanas cruzando el puente o las sensaciones de persecución en los transeúntes. 

El Fantasma de la Torre Sindoni: Un video de data reciente grabado por la Policía de Aragua muestra en una de las cámaras de seguridad a un supuesto fantasma que ronda las calles que rodean la Torre Sindoni. La popularidad del fantasma ha ido creciendo y lo identifican en la red como el “fantasma gay” porque su aparición se vincula al asesinato de un travesti que, como tantos otros, encontraba a sus clientes en esa zona.

Gandola o bus fantasma en la carretera de Choroní: La leyenda es reforzada por anécdotas de los residentes de las comunidades que se distribuyen en la zona. Una luz cegadora y serpenteante persigue a los conductores por la carretera y hasta la entrada de la urbanización El Castaño, provocando fatales accidentes. Unos justifican su aparición como consecuencia del accidente fatal de una gandola y otros dicen que el accidente fue sufrido por un transporte de pescadores. Popularmente, también llaman a la luz perseguidora “El Bus Fantasma”.

Taxistas del más allá: Dentro de la misma leyenda, uno de estos transportistas ofrecen pactos con el diablo a personas en apuros económicos pidiendo a cambio el alma de su hijo menor. Otro es un asesino que no cobra la carrera a su pasajera pero rebela el cadáver de su última víctima antes de dejar a la aterrorizada mujer en la puerta de su casa. El primero recoge a su pasajero en la carretera vieja de Cagua mientras que el taxista asesino se ubica en la Av. Bolívar de Maracay.

Pozo encantado de El Limón: Ahogamientos, desapariciones, eventos paranormales y apariciones de objetos encantados, son algunas de las historias que refieren el encanto de estas aguas.

El Señor de la Noche: Esto es risible pero fue reseñado por la prensa local. La temida figura estaba representada por un espectro que, tal como en la letra del reggaeton de Don Omar, era mitad hombre y mitad animal. Decían las chicas que habían bailado toda la noche con el apuesto hombre, que en algún momento revelaba sus patas de ganado. Decían que aparecía en D’Barvas, una discoteca ya inexistente pero muy popular en la primera década del 2000.

La ahorcada de La Mulera: La siguiente anécdota la incluyo porque forma parte de la memoria local de la urbanización en la cual vivo y la comparto con quienes viven allí o frecuentan la zona. Al sur de Maracay, en los terrenos donde se ubica la urbanización La Mulera , antiguamente propiedad del Juan Vicente Gómez, se mantiene intacto un enorme samán ubicado en el parque residencial de la ahora urbanización. El árbol, dicen los residentes, es intocable porque allí aparece el fantasma de una mujer ahorcada a la cual no se debe molestar. Nadie conoce los motivos del suicidio pero la historia sobrevive desde hace más de 20 años. El fantasma a veces aparece y asusta a vigilantes nocturnos  y muchachos que pernoctan en la calle, apareciendo sonriente y con el cuello dislocado. El mismo fantasma tiene una representación espectral diferente pues también la han bautizado como “la mujer cuadrada” ya que por una distorsión –suponemos dimensional- la gente puede ver una mujer como una imagen estirada y deforme, plana y cuadrada. En este caso, la mujer se asusta de ser notada y se aleja.


Lara

Capilla del Muertito
Fotocrédito: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano (2004-2005) Municipio Iribarren, estado Lara. 


La capilla del Muertico: En el poblado de Buena Vista, se construyó (a principios de siglo XX) una capilla de bahareque que con el paso del tiempo se fue modificando. Las remodelaciones que hicieron más estable su estructura, se deben a los aportes y colectas de la comunidad que ha encontrado en El Muertico un hacedor de milagros. Su cuerpo reposa dentro de la capilla en una urna de madera y cristal pero su nombre y fecha de muerte son un misterio. Cuenta la leyenda que un padre molesto por la desobediencia de su hijo, lo amarró a la silla del burro como castigo pero el animal comenzó a perseguir a unas burras corriendo entre los árboles. El niño, lastimado por las ramas,  se fue desmembrando hasta morir y son partes de su cuerpo encontradas por los pobladores lo que reposa en la capilla. 

El ahorcado de El Jabillo (Caigo o no caigo): Desde hace más de 70 años se sostiene la leyenda de un hombre que se arrepiente de su decisión de morir ahorcado cuando ya se ha colgado de un árbol. Las personas en el antiguo sector del Tamboral, justo a la entrada de Agua Viva, dicen que quien se detenga en el lugar durante la noche escuchará la espantosa voz de quien grita desesperado y pregunta “Caigo o no caigo”, consultando a quien lo escucha sobre si la cuerda cederá y lo liberará o efectivamente, como ocurrió, va a matarlo. 

Los fantasmas del Cementerio Palúdico: A mediados del siglo XIX, cuando avanza la epidemia del paludismo, cobrando miles de víctimas, se crea este cementerio que colinda con el Parque Nacional Terepaima. La condición precaria y de emergencia de entonces justifica la ausencia de identificación en la mayoría de las tumbas formadas por un considerable número de montículos de piedras, únicas señales que marcan los sitios de enterramiento. Los pobladores cercanos dicen observar las almas en pena de los difuntos sepultados desordenadamente en el lugar. 

La curva del Quemao’: En pronunciada curva formada por cerro y barranco, aparece desde mediados de los setenta, el cuerpo de un hombre a quien su asesino dio muerte quemándolo. El Quemao’ tiene diversas formas de atormentar a los conductores y cobrar sus vidas. Se cuenta que a los carros, al pasar la curva, se le apagan las luces o que el hombre aparece sentado en el puesto de copiloto a los choferes solitarios. Los residentes de El Trompillo han construido una pequeña capilla para darle paz al alma de El Quemao’ donde colocan velas por el descanso de su alma. 

El fantasma de ‘Lloviznita’ en el puente Bolívar: Si vas a pie por el puente Bolívar, es posible que el espíritu de Lloviznita te adelante el paso. Bebedor de aguardiente, alto, delgado y de sombrero, pernoctaba en el puente, frente a Concha Acústica. Ni la lluvia lo espantaba en vida ni en muerte de ese puente del cual cayó una de sus tardes de estancia y en el que aún el alma errante de borrachito permanece, apoderada del espacio. 


En próximas entregas: 
(II) Maracaibo, Falcón, Mérida y Táchira. 
(III) Llanos y Oriente venezolano.
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Algunas fuentes de consulta:
Las historias más aterradoras del Metro de Caracas (Parte I y II). Desdelaplaza.com
La Caracas curiosa... creencias y espantos. Artículo online disponible en Taringa.net
Mitos y leyendas del estado Miranda. Guiaviajesvirtual.com
Así son las cosas. El Universal (2001) Disponible en Eluniversal.com

Mitos y leyendas del Hotel Humboldt y el teleferico Caracas/Litoral. Aventuravila.blogspot.com

Mitos y leyendas del estado Carabobo. Guiaviajesvirtual.com
Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano (2004-2005) Municipio Iribarren, estado Lara. 
Lloviznista, el alma errante del puente Bolívar. La Prensa. 11 de septiembre de 20014.
Mitos y leyendas del estado Lara. Guiaviajesvirtual.com
Nota de la autora: Con respecto a los mitos del estado Aragua, los conozco por tradición oral y los comparto con el resto de los aragüeños. Una búsqueda liviana en internet, arrojarán resultados de otros que -como yo- conocen estas historias y las han documentado en blogs personales y espacios de entretenimiento. 


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David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

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