Maily Sequera música

¿Cuál es la solución? (Edición Rock)

9:21 p. m. Maily Sequera


 
A Héctor y Heddymar Torres

Advertencias: (1) Estas ideas nacen en Maracay. Entiéndase así su enfoque y naturaleza. (2) Este artículo no va dirigido a ciudades que se consideren afortunadas con su movimiento de rock alternativo local dentro del subdesarrollo nacional. (3) Lo que sigue tampoco considera la situación de bandas que hayan logrado popularidad suficiente para mantenerse activas con un circuito de presentaciones lucrativas y exitosas. (4) Estas ideas se construyen pensando en bandas emergentes o en bandas medianamente conocidas en sus ciudades, que intentan construir una pequeña gira de toques. (5) Intentaré convencerles de que es un error común creer que tocando se construye una carrera artística sólida en las condiciones venezolanas. (6) Este artículo expone el error y el acierto de cada escenario posible en la escena local y (7) revindica al toque como fin, no como medio. (8) Claro que el título de este artículo intenta un chiste con el programa fatídico de Venevisión Plus pero su verdadera titulación debería ser: Por qué no funciona el negocio del rock n' roll sostenidamente o de cómo se suicida/asesina el underground en tres niveles. Por cierto, (9) este post no plantea ninguna solución a los problemas que expone. Esa es la tarea.

El dilema de La Banda / El Productor de Eventos

Si lo haces gratis, dura 3 toques: 

Supón que las condiciones no están dadas, que en tu ciudad hace más de cinco meses que no ocurre nada que te importe. No hay dónde poner a tocar a tu banda. No hay dónde ir a ver a cualquier banda. Supón que vives en Maracay. Entonces, un día se abre el cielo y alguien convence/ extorsiona/ amenaza/ compra al gerente de un local y te lo ceden para hacer un evento. Supongamos que ya tienes un poco de experiencia en este asunto y entiendes que el espacio no tiene un sistema de sonido decente para que tu banda suene bien ni invertirá un bolívar en publicitar tu evento. Aquí comienza tu camino a la comprensión. Tus opciones son pocas: (A) Si en el local caben, con autoengaño, unas 200 personas, solo te patrocinarán agencias de lotería, panaderías y consultorios odontológicos por sumas de dinero que no te permitirán cubrir todos los gastos. (B) Podrías invertir tu dinero y probablemente perderlo o (C) recurrir a tus amigos del rock quienes, como tú, están cansados del paro. Generalmente, esta última opción es la que salva más vidas

  Ahora, bien. En esta situación hipotética, como todo el mundillo del rock está pelando bolas, se ponen colaboradores. Y así consigues un sonido baratísimo que pagan juntos y un backline que socialistamente arman con las pertenencias de cada músico. Se les ocurre la brillante idea de hacer el toque gratis para que (mito nº 1) vaya la gente. Y la gente va. El primer toque es un mediano éxito con asistencia de casi 150 curiosos. Las bandas se enamoran, el local -guisando- se emociona y te lo vuelven a prestar. Repites en las mismas condiciones y se queda gente afuera. Eres un mito de FB. Te favéan la vida en Twitter. Todos te aman. Al tercer toque, todos tus colaboradores se creen personalidades del rock n' roll. Quien te prestaba la batería te dice que necesita que le pagues el taxi y que son 6 tablas por el alquiler. El chamo que te cobraba 50% del precio del sonido, porque el local te daba los miércoles, ahora te triplica el precio por ser sábado. Crees que lo tienes todo controlado porque el público te ama. Y haces tu flyer. Que esta vez dice: cover: 50 Bs. Te empiezan a llegar mensajes al celular porque cada banda quiere pasar gratis a sus novi@s y cinco rodies. Dices que no y te mentan la madre suavemente (“marico, qué bolas, yo TE ponía mis vainas”) Cedes, dices que sí a todo. El día del evento, asisten 20 panas fieles y no llega más nadie. Cuando la gente leyó cincuenta bolos, pensó: ¿Qué le pasa a este mamaguevo? ¡Ta’ loco! Quizás alguien comente por ahí que te cogiste los reales. Normal. El público es como un hijo: si lo malcrías, no lo recuperas.
 
Si cobras lo justo, no va nadie: 
Vuelves al caso anterior pero, esta vez, cuando consideras las opciones A, B, C, dices: Que se joda el mundo, voy a invertir mi dinero. Sin ser rico, dices eso para ignorar que te jodes tú. Eso sí, no piensas perderlo ni ganarle. Haces números y decides que contando con algunos descuentos y limitando gastos, puede que cobrando 50 Bs. en la puerta, todo quede 'tablas'. Invitas mil personas en Facebook y 600 te confirman asistencia. Todo pinta bien. Antes del evento, tienes la confianza de Tommy Mottola. Pero el día llega y hasta tu primo, que va a todos los ensayos a hacer air drum, sacó cuentas y no le dio. Tiene que pagar los zapatos que compró a dos cuotas, la mensualidad de la universidad, pasear a la novia y vivir la quincena. Lo llevas como recogecables porque se sincera. A otras 550 personas les sobra orgullo. A tu toque van -pagando- quince almas a quienes seguro ayudas a cruzar la calle en tu próxima rencarnación. Eso es todo. Debut y despedida. El dueño del local no te quiere volver a ver. Sobregiras la tarjeta.

Si cobras barato, no paga:

 "Que se joda el mundo, voy a invertir mi dinero". Ahora, nos quedamos aquí pero toda banda tiene un tipo racional que jode los sueños de sus compañeros. Puedes ser tu mismo. Y ese tipo dice: Vamos a poner el cover barato (mito nº 1, reciclado) para que vaya la gente. Comienzas a pensar como los chinos. Entonces, pones la entrada en 20 bolos. Te haces el loco y el local también, nadie declara impuestos. No llega ningún fiscal bigotón y, cuando tienes 150 personas dentro del local, te sientes Chuck Norris. Todo termina. Cubres tus cuentas por pagar pero no queda dinero para mejorar en una posible segunda edición. Si te atreves, vas a suerte. Ahí sí, te lo prometo, te cae el fiscal bigotón. También puede que inviertas tu dinero pero tu capital sea muy poco. Aquí, falla el tipo racional dos veces. Entonces pagas una mamarrachada de sonido, pones unos gnomos de seguridad y metes a una banda sin sentido para que te presten una planta de guitarra. No seas infeliz. Ya dije que el público es como los hijos: si lo maltratas, no lo recuperas.

La negación del público
 
Si quieres ir, no puedes pagarlo: 
Vas a los ensayos de tu primo y crees que si el baterista se descuida, le bebes el Nestea porque te sabes los temas al pelo - esa confianza no dura un ensayo-. Otra, tienes 19 años y eres fan de ViniloVersus. En cualquiera de los dos casos de afinidad, supongamos que alguna de las dos bandas tiene una fecha en el local más bonito de tu ciudad. El cover está entre 50-100 Bs. soñando. ¿Negarías pertenecer a los 9 de cada 10 que saca cuentas para ver si tiene plata para ir? Seguramente no puedes asistir a todos los eventos que te gustaría. Eso, porque probablemente eres un joven, mantenido o no pero de limitado presupuesto, con cuentas por pagar en un estado provinciano que malpaga a tus padres o a ti la mayoría de los puestos de trabajo. Hay que aceptarlo. El rock pasa pero el hambre queda.
 
Si -contratodo- vas, -seguramente- no te respetan: 
Entonces, lograste asistir al toque que querías pero todavía pueden pasar dos situaciones detestables. La primera ya la expuse: llegas a un evento ranchúo, donde pusieron dos cornetas de miniteca para atormentarte con una banda que tiene tres ensayos encima y encuentras menores alzados y bebiendo ron de una botellita plástica de Frescolita porque la seguridad está de cobradores y de adorno. La banda que quieres ver se monta a la una o dos de la mañana, cuando ya tienes ganas de morir, porque ellos están esperando que llegue más gente o el dueño del local quiere emborrachar a la poca que fue. Puede pasar además, que la gerencia del local no haya tenido ningún contacto con el género rock hasta ese día y pongan reggaeton o pop MTV entre banda y banda. En esas situaciones, yo, me voy a mi casa.
 
Si puedes pagarlo, no te interesa ir: 
El evento que puedes pagar es aquel que te sale gratis o casi gratis porque te lo invita otro. Es la ruleta rusa del entretenimiento. Una cantidad de factores logísticos y económicos tienen que fusionarse en armonía para que una o varias marcas o instituciones o el Estado, te inviten a un evento gratuito o barato que te deje completamente feliz. Generalmente, la iniciativa privada tiene más éxito. Eso, cuando la producción respeta los géneros y entiende que el público responde mejor cuando lo entiendes y no montas en una misma tarima a Los Mentas y Aditus -que lo viví-. Los eventos musicales promovidos por el Estado también son, a veces, otro cuento triste de desolación. A veces porque nadie se entera y otras porque se repiten sin vergüenza. Los otros son toques de pobre producción a los que ya no te acercas porque te respetas.

Diferenciación aplicable a los bares donde quieres tocar:
 
Bares rockeros 
- o de cómo abrir un supermercado en África y no quebrarlo por buenagente-: 
Esto es dificil. Un inversionista/ emprendedor/ empresario que decidió abrir un bar dirigido al público rock, posiblemente entendió el negocio y concibió su local para que bandas en vivo se presenten allí. Entiende que el atractivo de su producto es el talento musical que presente y las condiciones en las que lo haga. Por eso, no improvisa. Ninguna empresa que espere ser exitosa improvisa. Entiende que las condiciones logísticas y técnicas para que una banda toque en vivo deben estar dadas, que debe llegar a acuerdos económicos - y no alimenticios o alcohólicos/hidratantes- con las bandas, y sobre todo que debe saber qué quiere ver su público y proponerle nuevas opciones, basándose en una investigación que algunos llaman audiciones. Así tiene un proyecto y no vive de las cuatro bandas de moda. Un bar de rock hace una cosa bella: paga espacios publicitarios para anunciar qué son y qué ofrecen. De esa manera no hay misterios y nadie se siente engañado o confundido cuando asiste. En este país se ve muy poco porque la falta de seriedad ajena influye pero también porque el gerente de un bar rockero no sabe en el paquete que se metió.

  Supóngase que usted tiene la oportunidad de tener este negocio. Abrir un bar de rock es como tener un supermercado en África. Hay hambre y podrías ayudar. Por eso, si usted tiene más empleados que los que necesita y le dice que sí a toda banda/ selector / dj, que le chille una fecha con su respectivo servicio de ron, va a quebrar y no va a satisfacer el hambre de nadie. El sentimentalismo que despierte en usted una banda de versiones de Guns and Roses con dos temas originales, también tendrá que administrarlo. Dosifique y diga que no cuando crea que deba hacerlo. Un bar es una empresa. Deberían hacer una plana.

Bares que "le abren las puertas al rock" 

-es decir, que quieren comer de tu negocio sin arriesgar el suyo-:  

La verdad es que (mito nº 2) los bares que le abren las puertas al rock, son vírgenes y en algún momento de la relación sienten que la banda de rock los está violando. Como a las diez de la noche y -con mala cara- te dicen que van a dejar la puerta libre y que van a poner (mito nº 3) música para todos los gustos o música variada. Hay como 12 formas asquerosas de decir lo mismo. Un bar "que le abre la puerta al rock", generalmente está casi quebrado o, aunque usted no lo sepa, está cambiando de dueño.  Los toques son la transición indecorosa.

 Estos bienintencionados gerentes creen que hacen una gracia al crear dos universos dentro del mismo espacio. La única ganancia aquí son dos públicos ofendidos: el que fue a escuchar una banda de rock y le ponen a Wisin y Yandel de soundtrack, y quien fue a escuchar a Wisin y Yandel y ve a unos pelúos pegando brincos y gritos en un rincón del local. Ninguno vuelve. El interés del "bar que le abre las puertas al rock" es económico, pero rápido se dan cuenta de que la banda no gana ni ellos tampoco porque poner talento emergente a tocar en vivo, en un espacio que no está acondicionado para ello, es especialmente caro. Limitadamente lo entienden así: tu banda no sirve porque no les lleva suficiente gente y es muy cara de montar. Luego, llegan a una convicción frustrante: Las bandas que aumentarían su público, no pueden pagarlas. Barato y exitoso: reciclar playlists de Htv. 

Corre y no intentes montarte un toque ahí. Ni se te ocurra. En todo caso, y en situación de guerra, asegúrate de dominar la situación completamente y abandonar cuando el otro bando los supere en número.

Podría interesarte

9 comentarios

  1. Coño, comida pareja es lo que tiene este artículo.

    Yo he estado en todos esos escenarios, y aún cuando en Barquisimeto la dinámica rockera se me hace un poco más organizada y optimista, perduran muchos estigmas rockeros de los que planteas allí. No solo eso, también están los híbridos, como los locales de "Rock", que tienen el público, la publicidad y la infraestructura social, pero se cagan encima con el sonido o las bandas versioneras de siempre. En Barquisimeto han habido docenas de locales rockeros, pero son frágiles como el anime, no duran más que par de años. Esto me emociona, me provoca una discusión seria y exahustiva del panorama con ron, Tomates Fritos, Pescado Rabioso y buen clima nocturno. Ponga la fecha y armamos un foro/simposio/pogoejecutivo, Jefa.

    ResponderEliminar
  2. Maria Fernanda Rangel27 de junio de 2012, 13:53

    Que buen post, aplausos!

    ResponderEliminar
  3. Obviamente es la realidad de muchos escenarios locales de muchas ciudades en Venezuela, yo en lo particular no toco en ninguna banda pero soy Dj (X una propuesta artística) y he estado en casi todos los eslabones de la cadena, alquilar sonido, ser el artista y ser el dueño/gerente del local, y despues de 1500 coñazos, he visto las multiples caras de esa moneda. Y en pocas palabras puedo decir que el problema va más allá de alguno de los puntos expuestos en este excelente artículo en particular más bien un poco de todos.

    PUBLICO: Muchos pagan 3000bs por ver a cualquier artista internacional, pero no pagan 20bs por ver una banda, llegan la puerta pero y si entramos 5, y si compro un servicio, pero si yo solo me voy a tomar 2 birras, llamame al dueño que es pana mio.

    LOCALES: 1. Con sonido fatal, "Productores, El o los Artistas" deben cubrir todo en la producción del evento. sonido minimo decente 2000bs backline para banda ni hablemos. 2. los que tienen buen sonido, solo dan porcentaje de puerta y meten la mitad de los asistentes sin pagar porque todo el mundo se rebota a pagar las 20 lucas del cover (Esto afecta a ambas partes).

    Facebook y twitter no es la unica publicidad del mundo. Esto es para los locales y para las bandas o artistas. muchos pretenden montar un evento colocarlo en las redes sociales y chao! voy a meter 1000 personas.

    Realmente me parce muy interesante este artículo y tiene muchísimo sobre que reflexionar de verdad que para poder exponer todas las cosas que se refieren a este tema tendría que redactar otro artículo como este jajajajaja. Lo importante sería no sentirse ofendido si se vio reflejado en alguna de estas situaciones si no por el contrario aceptar los errores cometidos y tomar un curso en el cambio de lo que la movida musical nacional es y nuestro comportamiento como público, como staff, y como artista.

    ResponderEliminar
  4. Redbeats! Estimado, creo no conocerte pero que gran comentario. Gracias por la lectura. Sé que se me escaparon puntos del problema pero tocas dos puntos delicados e importantes a tomar en cuenta: 1. La forma de publicitar y 2. por qué el público es tan mezquino con el artista local. Te invito a que escribas algo en forma de artículo y por acá lo publicamos. Búscanos en FB o escríbenos a aplporcs@gmail.com. Ese es el tipo de debate que queremos generar. Saludos y un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Hola amigos les mande un correo a aplporcs@gmail.com con mis ideas sobre este tema de debate... espero su respuesta.

    ResponderEliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Y Maracay es una ciudad que se pasa.
    Todo tiene precio triplicado, así que menos que menos la gente quiere hacer algo decente con el rock.
    Demasiada plata perdida.

    ResponderEliminar

Ácratas

Edición:
David Parra.
Redacción, diseño y diagramación:
Maily Sequera.
Autores y colaboradores:
David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

http://acracia.com.ve, 2017.

Contacto