Carlos Quevedo Arteaga El libro de la Crueldad

"Los poetas no tenemos nada que decir" ó "el resultado de atropellar a alguien"

8:24 p. m. Carlos Quevedo



Hoy me había dedicado todo el día a disminuir mi lista de 'Leer más tarde' en Instapaper. Ese vicio infinito de postergarlo todo mientras escroleo y escroleo el timelime de todas mis vidas dospuntocero.

La verdad es que -en balance general- sólo disminuí un par de artículos mientras encontraba otros interesantes que se quedarán -con suerte- para el segundo trimestre del 2012, y mientras buscaba algo sobre David Foster Wallace, sobre la famosísima (hasta ahora desconocida para mí) Lana del Rey, y seleccionaba fotografías en Flickr para un próximo post en Ácracia pour les porcs, se me vino a la mente el recuerdo del resultado de imaginarme volando con una capa azul sosteniendo por el cuello a Génesis Sánchez mientras repartíamos vainilla líquida en Villa de Cura a la vez que competíamos con Maily y Hwangcho quienes repartían harina de trigo en un autobús*. Y no pude evitar morir de la risa pensando en que la vainilla quizás se botaría toda por los aires.

De pronto, de la nada pensé en todas las campañas de concientización mal hechas: por ejemplo, las de "No bebas mientras manejes", o "Cuando hablas por teléfono tu cabeza en otra parte", o las campañas balurdas nivel kindergarden que te invitan a ser responsable usando el condón.

Si este mundo dependiera de mí, todas esas campañas se enfocarían en las consecuencias de la irresponsabilidad. De una niña siendo atropellada por un tipo o una tipa que mandaba un mensajito por pin o una carajita de 14 años preñada y con una mezcla de gonorrea, sífilis y sida porque usar un condón era un fastidio. O algo por el estilo.

Pero escribí algo, a modo de historia y muy sutil en mi blog. La cuestión era conseguir una imagen para el post así que mi primera búsqueda consistió en escribir en Google:


hablar por teléfono conducir

y después:

atropellar a alguien

y luego:

niña con pelota

Obviando el hecho de lo malo que soy para realizar búsquedas por internet, en las imágenes de atropellar a alguien apareció una particular que nada tenía que ver con atropellar a nadie: un mono disfrazado de conejo llevando una carretilla mientras un perro lo ve por la ventana. En escala de grises.


La agrandé y en vez de darle clic a "Tamaño completo" me fui a "Sitio web de esta imagen".

Entonces pasó.

Me encontré con uno de los mejores blogs que he leído en mucho tiempo. Digo "leído" porque ya revisé un montón de posts mientras el instapaper sigue llenándose desde que Álvaro Benavides hizo que me abriera uno hace no sé cuanto tiempo.

La autora del blog es Layla Martínez, una joven española licenciada en Ciencias Políticas (Ajá. Suena tan extraño como un biólogo con un blog de poesía). Su blog, Vida de Perras, abierto desde agosto de 2010, es una mezcla de diarios, reclamos y actualizaciones mientras escribe (o escribía) su libro, El libro de la Crueldad, que -como lo explica en su biografía- es una "mezcla de relatos, fotografía, biografía, poesía y collage y que gira en torno al sadismo, la locura y la religión".

El post que con el que me topé luego de todo el asunto del atropello fue:

deberíamos comer de forma salvaje y anhelante

Somos dioses
jóvenes e inexpertos
anhelantemente salvajes.

Deberíamos pegar
a los supurantes
de encías lácteas
y a los parapléjicos
de manos rechonchas.

Deberíamos correr
por las jaulas
como manadas violentas
y meter niños
en los microondas.

Somos dioses anémicos
y deberíamos comer.
En ningún lado apareció la imagen del monito, así que me fui atrás, a las entradas antiguas y ahí estaba, adornado por lo siguiente:
masticando los pelos largos de la alfombra
(...)

Echo de menos
atropellar animalitos
de pupilas dilatadas
o lamer cemento.

El tiempo
tiene
bordes afilados.

Su blog se enfoca principalmente en lo (considerado) incorrecto, en el desprecio hacia los niños o los ancianos (bien sea real o ficticio), en el fetichismo y en trastornos sexuales diversos:

a pesar de los grumos

Eres tan virgen a pesar de las pollas. Tengo la carne tan frágil de parir. A pesar del síndrome de down. Cómetelo, me da igual que tenga grumos. La ciudad es un almacén de pómulos. Una absurda sucesión de clavículas. Un bosque de bacterias blancas y crueles. Soy la única que te quiere. Jódeme. Me da igual que tenga grumos.
Y escribe:
Soy hermosa como un rastro de orina. Mírame mear sobre la cara del enano.
También encontré una reseña a un poemario de un tal Sergio S. Taboada que está muy fino, pero eso es harina de otro costal (del que quizás hablaré cuando termine de leerlo).

Podría dejarle un montón de poemas de todos los que leí. Pero sólo les dejaré estos cinco a continuación, sólo porque me fui a ver Sherlock Holmes, otra vez. Disfruten -o no-:

VIENTRES HINCHADOS DE LIQUIDO BLANCO

Vírgenes
de vientres hinchados
me observan
desde altares metálicos.

Rezaría
alguna oración
si no tuviese la boca
llena
de líquido blanco.


MUTACIONES

Bebimos antibióticos
ajenos a la mutación
del asfalto
en las autopistas.

Las ciudades
están hechas de cemento
como los coches o
las playas.

Nada flota
en un charco de gasolina.

Todo se hunde.

TODO ERA MENTIRA

Aprendimos
lo que sabemos de sexo
en las películas porno
lo que sabemos de huidas
en los lavabos.

Pero todo
era mentira.

En las autopistas
había demasiado asfalto
para desnudarnos.
Demasiada luz
en los escaparates
de los centros comerciales.

No sabíamos nadar
cuando nos ahogamos.

CANSADA

Estoy cansada
de esta rabia
de esta frustración.

De que nunca se transformen
en botellas cortantes
o en pájaros mutilados.

LA POESÍA ESTÁ MUERTA

Pertenezco
a una generación perdida.
Demasiado paro.
Demasiado alcohol.
Demasiada frustración.

Los poetas
no tenemos nada que decir.
Excepto
que tenemos hambre
o ganas de follar
o resaca.

La poesía está muerta.

Nosotros la asesinamos
y se la dimos de comer
a Facebook.

_____

Nota del autor: Sobre la vainilla líquida, ir aquí (quizás no es tan gracioso, pero a mí me dio mucha risa).


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5 comentarios

  1. Carlos, una belleza esta vaina. ¡Una belleza! {comentario reiterativo}
    Quiero un monito así, y todo.

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  2. Carlos, gracias por seguirnos.
    Nos gusta que te guste Layla.
    Le sigo la pista a tu blog desde hace tiempo.

    Juan Cruz López

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  3. como te dije Wallace y Lana son geniales, pendiente por ahi en el blog, que estaré subiendo más vainas así.

    Una gran nota para cerrar el año Quevedo. te botaste viejo.
    Layla esta arecchisima.

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  4. "El tiempo
    tiene
    bordes afilados."

    Jo-der!

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David Parra.
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Maily Sequera.
Autores y colaboradores:
David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

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