Editorial Festival Aragua

Editorial: La gran falla en el terreno (y III)

11:36 p. m. Maily Sequera

"La tortura no tiene por qué ser sangrienta
a un intelectual por ejemplo,
basta con esconderle LOS anteojos"
-Nicanor Parra





Festival Aragua 2011: Poco pan y peor circo

Musicos de Maracay es una cuenta que alguien creo en Facebook. Es anónima y su objetivo era congregar a  músicos de la capital aragüeña y compartir información sobre eventos, lanzamientos, bandas y compra-venta de instrumentos musicales. Chévere. Tú puedes tener un vaso de agua sobre la cama pero basta que alguien se siente, un chamín brinque encima o comience un terremoto para que se te moje el colchón. Luego de que se moja el colchón, puedes pasarte todo el tiempo que tu histeria te permita buscando culpables y creando conflictos, pero mejor secar el colchón y considerar soluciones. La solución no es evitar vasos de agua sobre la cama - porque puede que a usted le interese, le guste y/o le parezca útil mantener abierta una comunidad virtual susceptible al debate- sino que cada vez que usted ponga un vaso de agua sobre la cama, tenga un plan y sujete el vaso con una mano para mantener el control de riesgos y evitar desastres.

El tema sensible a discusión es el pasado Festival Aragua 2011 pero no es lo que voy a discutir acá. Unas semanas después de que en Maracay se realizara el evento que reunió en tres fechas a Jerry Rivera, Gilberto Santa Rosa, Rubén Bládes, Guaco, Hany Kauam, Lasso, Buen Fe, Enrique Iglesias, Reik, Estopa, Don Omar, Daddy Yankee, Caramelos de Cianuro, y quizás olvide a más, me parece que podemos obviar los motivos que provocaron la protesta virtual que aún da para reflexiones, ajustes de puntos de vista y, lo que parece más esperanzador, búsqueda de soluciones. Espero, claro, que esto sea un caso aislado, que en otros estados del país músicos y artistas no se sientan identificados ni cercanamente tocados  cuando yo comience a hablar de cómo ha sido desplazada, burlada y congelada toda responsabilidad que pueda tener el Estado con el arte, la cultura y quienes la representan.

Déjenme hacer una  enumeración de lo que ya no importa para que pasemos a lo siguiente: (1) no importa que el Festival Aragua 2011 recibiera ese nombre, aún cuando la producción concibió un evento que, en principio, ignoró a todo el talento local. (2) Pasemos también  del uso del campo de juego del Estadio Hermanos Ghersi para el desarrollo del festival, los daños que miles de personas bailando salsa y reggaeton pueden causar en el terreno de juego y el ausente compromiso de los responsables - y de esto no tengo noticias que nieguen o afirmen posiciones- para recuperar el área utilizada. También, (3) creo que podemos ponerle voluntad a ignorar que, luego de despertarse reacciones del gremio musical y artístico aragüeño y visto que el espacio de críticas era Facebook y Twitter, la producción no haya intentado reparar su error en buena voluntad sino engañarnos tratando de pelar el diente en los escenarios de conflicto. Algunos cayeron en el show sábadosensacionalista, sometiendo a sus bandas y proyectos a una ridícula votación online y ahogando de spam a sus contactos para ganar votos que luego serían ignorados en una audiciones donde la producción podía rebotarlos.  Más que ridículo, fue abusador con el público porque la mayoría de los aragüeños no participó en las votaciones donde quedaron seleccionadas, no las bandas y artistas más representativas del estado en todos sus géneros, sino quien tuvo voluntad 24/7 de armar su estrategia de votos y se adaptó a lo que sea que buscara la empresa productora. Ridículo porque otros asumen y ellos aceptan que el valor de su talento tiene el techo de 10 mil bolívares. Cabe preguntarse por qué no más para encontrar respuesta a por qué agrupaciones de reconocida y sólida trayectoria  en su estado no estaban en esa tarima. Y no es solo cuestión de dinero. Un artista que respeta su trabajo entiende cuándo entra en un cartel entre Invitados Especiales y cuándo se le trata como Humillado Especial, asumiendo como tolerable la condición de no aparecer en ningún medio ni rueda de prensa que publicite el espectáculo y aceptando condiciones realmente absurdas, como tener que llevar parte del backline necesario para su presentación. Supongo que ya no es raro que te inviten a cantar cumpleaños y te pidan que lleves la torta. 

Pero, ahora, pasemos de eso porque (4) también deberíamos superar las torpezas del gobierno regional para justificar su metida de pata con la cultura y el espectáculo, junto a las incoherencias operativas y conceptuales de Invershow, una empresa privada recién aparecida con intrigante capital para hacer inversiones multimillonarias en la producción de eventos en Aragua y otras ciudades del país, con artistas internacionales de alto renombre, montajes impresionantes, subcontrataciones ostentosas y un despliegue publicitario que tomó todos los espacios y medios. Eso, claro, saltándonos la pregunta de qué tienen que ver este tipo de producciones con la misión de la organización quienes, a mediados de año,  manifestaron tener que "romper las estructuras de la música comercial" y echar a andar un proyecto que impulsara los talentos regionales emergentes, fortaleciendo las relaciones de cooperación y hermandad entre Cuba, Venezuela y las naciones del ALBA.  Si alguien me puede hacer una conexión entre Daddy Yankee y el ALBA, se lo agradeceré.



Pero se puede profundizar en el absurdo, tomar como cierta la declaración de los defensores del Estado: "El gobernador solo cedió los espacios del Ghersi para el espectáculo e Invershow es una empresa privada con autoridad total en las decisiones de la producción". Aún así, sigo sumando lo inentendible: hasta dónde llega la competencia y el autorrespeto del Aragua FC, por qué en la rueda de prensa del evento todo el backing está poblado con logos de organizaciones relacionadas con el gobierno de Aragua,  por qué todos los artistas invitados hicieron gira de medios acompañados por el personal de prensa de la gobernación y/o por qué una nota publicada en el sitio oficial de la productora afirma que "el gobernador de Aragua, Rafael Isea, ponderó la realización del concurso - para seleccionar talento local- ". Claro, yo también puedo convencerme de que Mickey Mouse y Pluto viven felices en el castillito de Disney World pero  lo anterior, insisto, es desdeñable. 

Con bondad, si el gobernador tuvo la buena intención de darle a los aragüeños una fiesta, liberando de 'gastos' a una empresa multimillonaria que podía generar una entrada de dinero importante para la solución de problemas del estado, sería inocentemente reprochable. Con saña, solo se puede señalar como culpables a quienes autorizaron la inversión multimillonaria del Estado en un show casi circense que no produce cultura ni alimenta artísticamente a nadie y gastaron el dinero público en hacer bailar al monito cuando el estado tiene otras necesidades, algunas alarmantemente dramáticas.  Si ambos escenarios ocurrieron simultáneamente, fue asqueroso. En estos momentos, lo pasado no es lo importante. Eso es el colchón mojado.



Las manifestaciones públicas de Vicky Gámez y César Miguel Bermúdez, fueron solo dos de las más leídas, con al menos 50 comentarios que suscribían sus opiniones. Lo menciono porque algunos puntos de vista hay que enjuagarlos y dejarlos al sol. Algunos músicos y participantes de la discusión comentaban la necesidad primaria de elevar la calidad del trabajo  antes de reclamar espacios donde se congregará un público que no conoce ni siente ningún interés por la mayoría de los artistas aragüeños. Lo anterior podría considerarse cierto pero si se evalúan todas las fichas del juego Estado <Espectáculo> Empresa Privada, entenderemos que la generación de impuestos de este tipo de espectáculos debería estar dirigida a la producción de más eventos culturales y artísticos gratuitos, dirigidos a diferentes tipos de públicos, al mantenimiento de los espacios para su desarrollo, al otorgamiento de subsidios, patrocinios y mecenas a artistas, pequeños productores, fundaciones, asociaciones y grupos, cuya actividad sea reconocida y avalada por el gremio artístico aragüeño. Esa es una de las maneras de que el artista y su público crezcan. Es importante que se haga hincapié en algo que parece poco importante para lo representantes estatales en el interior del país: generar espacios libres y gratuitos, multiculturales, uno por vez, para motivar, difundir y sentar las bases de la identidad regional, conocer su diversidad y su desarrollo.  

La responsabilidad del Estado es innegable porque desampara al artista. No existe voluntad -ni instrumentos legales- que, en caso de reconocer a Invershow y su espectáculo como una iniciativa privada, exija la presentación de artistas locales, sobre todo si el espectáculo lleva el nombre del estado, está siendo patrocinado por su gobierno y se beneficia de espacios públicos que están bajo su -disimulada- gerencia. Es decir, es un espectáculo pagado, dos veces, por los aragüeños. Tampoco existen voluntad ni instrumentos legales para normar la necesidad urgente de activar el movimiento cultural. Nuestro cultores están envejeciendo y su obra carece de espacios, de amparo legal, de apoyo económico. Más lamentablemente, nuestros artistas mueren, algunos en situación de miseria, sin recibir auxilio ni ayuda de un Estado que les debe una retribución por el aporte cultural que han dado a la sociedad venezolana. No estoy hablando de bandas de rock n' roll acomodadas, las cuales pueden - no veo por qué- desestimarse, sino de maestros dedicados a la música tradicional, de reconocida trayectoria en Venezuela y Latinoamérica.



La comunidad Músicos de Maracay propuso la organización del gremio, la creación de una base de datos que pueda activarse para generar ideas, proyectos y reacciones en situaciones como la anterior. Éste es el asunto que nos ocupa ahora.  El problema con Músicos de Maracay es que debemos suponer sus buenas intenciones y su naturaleza independiente. Nos piden que confiemos en ellos y en su voluntad de permanecer anónimos, aún cuando solicitan datos de contacto e información personal para pertenecer a la base de datos que se recoge por medio de una planilla en el portal Estoesmaracay.com. Recordemos que solo los súper héroes y los villanos protegen su identidad y ni Superman ni Spiderman existen en el mundo real. Que eso no se interprete como un juicio de valor negativo hacia sus intenciones sino como un aspecto a considerar si esperan que la iniciativa tenga éxito o, al menos, transparencia. 

II.

Respétate para que te respeten


"Mi conducta de lector, tanto en mi juventud como en la actualidad, es profundamente humilde. Es decir, te va a parecer quizá ingenuo y tonto, pero cuando yo abro un libro lo abro como puedo abrir un paquete de chocolate, o entrar en el cine, o llegar por primera vez a la cama de una mujer que deseo; es decir, es una sensación de esperanza, de felicidad anticipada, de que todo va a ser bello, de que todo va a ser hermoso"
 - Julio Cortázar


La única vez que me encontré con el poeta Victor Manuel Pinto, me dejó una huella importante y un poemario que mi mamá no me ha devuelto. Él estaba junto a otros amigos poetas, ellos, discutiendo sobre proyectos de divulgación poética o algo así. Todos bebían. Yo recuerdo perfectamente -porque no bebo cuando leo- que mis amigos de la poesía bloguer -por llamarla de algún modo acertado-, manifestaron su voluntad de hacer un recital en una plaza, con megáfonos o a grito pelao'. Creo que solo estaban alborotando porque otros estaban diciendo que Nicanor Parra no era poeta, afirmación que le hubiese encantado a don Nicanor pero no por eso, a nosotros.  Entonces, Victor Manuel Pinto soltó su impresión, sin anestesia, inmediatamente, y nos  dijo algo así como que la idea era trillada, una argentinada, una pavosidad. Y esperó, no por nosotros, sino por él, para rápidamente decir que "si eso es lo que tú quieres hacer con tu obra, si eres sincero con ella, entonces, sí, vale, por qué no, has tu recital en tu plaza". Trago de cerveza. Maravilloso. 

El respeto debería ser gratis. El autorrespeto también, gratis.  La postura de quien se acerca a sí mismo o a lo ajeno, conociéndolo o ignorándolo profundamente, debería ser naturalmente el respeto. No es así y me atrevo a afirmar que el problema es bien pendejo:  demasiada gente no puede superar la inseguridad que genera la opinión del otro sobre la manifestación que pueda hacer de su punto de vista, catalogando algo como bueno o  malo. Generalmente, cuando algo parece muy bueno, eso genera un susto grandísimo en quien va a manifestarlo. No solo eso, es asombroso el susto que puede generar su calidad al propio creador. Eso me parece una problema aún más lamentable. 


 
Un conocido visitó la inauguración de la más reciente edición del Salón Aragua y, cuando le pregunté qué tal estuvo, me dijo:-Vi buenas obras y muchos borrachos-. No es un tipo alejado ni involucrado en el ambiente artístico pero es un periodista con el conocimiento suficiente para escribir sobre arte y conocer algunos nombres de quienes andaban pasados de tragos. No intento caer en  la insulsez -o insulsería- moral. Ya me adjunté a esa opinión maravillosa del poeta Pinto, y repito: Si eso es lo que tú quieres hacer (...) entonces, sí, vale, por qué no, preséntate borracho a tu exposición. No hay sarcasmo en lo anterior. Quizás lamento, porque yo no he conocido muchos borrachos o adictos que se puedan saltar el ridículo público y el lamentable desgaste de su salud física y mental. Otro conocido, un chamo talentoso y con habilidades gerenciales en el negocio musical, me ha dicho, muy sinceramente, que piensa drogarse hasta los 27. Fue cruel. Yo tengo 27. Y se los digo, de pana, cuando la decadencia llega antes que el éxito, cuando no motivas ningún interés antes del desastre, ¿por qué habría alguien de soportar tus incoherencias  por más de dos minutos y establecer algún tipo de trato contigo?. Digo, claro, todo esto en consonancia con los deseos de quienes quieran algún reconocimiento por su trabajo. 

El autorrespeto parte de la sinceridad con la obra pero también se mantiene en el respeto al público que ha hecho un esfuerzo para acercarse a la propuesta. Lo anterior, funciona así:  cuando el autorrespeto a tu sinceridad desluce los esfuerzos del otro, pierdes el respeto ajeno. 

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Pero si te sientes respetado cuando nombran a tu agrupación como banda local/regional/del interior, en lugar de banda nacional o venezolana, como está claro que es, si no afecta negativamente tu autorrespeto el solicitar que - por favor, anda, por favorcito- voten por ti para avalar tu talento y sus merecimientos, si quieres representar a tu estado oliendo a rones y cervezas en restaurante chino, si cuando alguien twittéa que no te creas escritor, por ser bloguero -demostrando una gran ignorancia sobre las vueltas que ha dado el negocio editorial-, tú no te sientes irrespetado. Si lo crees y le pides la bendición al opinador porque te ha puesto en tu sitio, entonces todo está muy bien. En serio. Te lo juro. Para ti, no puede estar mejor.

Yo demando un poco  más de respeto.

Me parece que el respeto debería ser gratis.

"Mucha gente está afectando la integridad de la música por plata. Los dj de la estación más comercial de Estados Unidos, que de hecho es latina, no ponen las canciones de mi banda. Ellos saben que hemos ganado dos Grammy, conocen la calidad de lo que hacemos, pero como no hay nadie pagando debajo de la mesa para que suenen nuestras canciones, pues siguen programando lo de siempre. Eso pasa en todos los países de Latinoamérica, pasa mucho acá en Colombia. Y eso no solo es ilegal e inmoral, sino un atentado contra la buena música. Mira, los dj de esa misma estación de la que te hablo, el día que se murió Tito Puente, tuvieron que salir corriendo a comprar sus discos para sonarlo, porque no tenían ni uno... y se hacen llamar “estación de salsa”. 
- Oscar Hernández, de Spanish Harlem Orchestra.

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Notas de la autora:
1. Tres búsquedas cuidadosas en Google confirman todo lo expuesto sobre el Festival Aragua 2011. Igualmente, hay algunos links marcados para llegar más rápido. 
2. Las personas a las que se hace referencia, en las líneas dedicadas al Festival Aragua 2011, dieron su autorización para aparecer en este editorial.
3. Libero los derechos de autor del montaje en el que aparecen los presidentes de países pertenecientes al ALBA  y Daddy Yankee, por si el personal de la gobernación de Aragua u otros simpatizates quieren usarlo como fondo de pantalla en su Blackberry. 
4. La imagen en la que aparece un afiche publicitario del Festival Aragua 2011,  marcado con el texto "No es cultura" es un montaje creado por Músicos de Maracay -...y supongo que también pueden usarlo de wallpaper-.
5.  La cita de Oscar Hernández, de Spanish Harlem Orchestra, aparece en una entrevista realizada por Ángel Unfried para la revista Malpensante. (Regreso al barrio. Número 124)

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2 comentarios

  1. Te iba a comentar seriamente pero qué va, tu nota número tres me cagó de la risa enormemente. Qué burla de festival.

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  2. Lo de Víctor Manuel lo recordé con mucha risa :)
    ese día entendimos que somos diferentes, pero que el que quiere echarle bolas de una manera, puede hacerlo y ya. El resto es mierda perfumada.

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Maily Sequera.
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David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

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