Andrea Mineko Argentina

Reseña: Mi/tu/nuestro desconocimiento de Andrea Mineko

10:45 p. m. Maily Sequera


La obra de Andrea Mineko está online, a quien no encuentro es a ella. Te ayuda a que la investigues pero, la verdad, yo no quiero. Me gusta la idea que me hice, leyéndola y viéndola, porque Andrea es una artista audiovisual pero –sobretodo- es poeta. Datos más, datos menos: vive en Guernica (Buenos Aires, Argentina), 1972 fue el año de su nacimiento y dice que su profesión es vestuarista. Esos son los –pocos- datos en la web.
En su fan page, en Facebook, deja su email, una inocente cuenta personal Hotmail, que me hace pensar, aún más inocentemente: podría chatear con Andrea Mineko. Quizás. Le pediría fotos más grandes, podría entrevistarla, -tal vez- compartir material de otros poetas de nuestros países. Aprovecho. Veo sus perfiles en Blogger y en redes sociales. Me entero que le gusta La Naranja Mecánica, Trópico de Cáncer y Pixies. Me paseo por la idea de contactarla y la desecho; más sinceramente, la coloco a un lado. Antes, esto, escribiré una reseña con la idea que me forcé de Andrea Mineko. Ninguna.
Me encontré con su poemario fotográfico, Las Ganas, porque un amigo –gracias, José Castillo- lo ha compartido en Facebook. Lo leí porque está disponible, gratuito y hermoso, en Issuu.com, esa maravilla. Pero Mineko no solo tiene un poemario. Ella es una selva de contenido. (man)Tiene dos blogs: Lovely Mineko y Algunos días, ambos, activos, con publicaciones recientes. Aclaro que no los he leído a profundidad y, al momento de escribir esto, aún no los sigo. Aquello que determina la ubicación de sus escritos es su forma, organizando en cada espacio sus poemas (en Lovely Mineko) y un bio-diario (en Algunos días) Me atrevo a dejar un par de lecturas recomendadas de ambos blogs, basándome un placentero vuelo de pájaro.
1. Poema Laberinto -fragmento-, en Lovely Mineko.
“Me escondo despeinada y hambrienta
y aunque apetitosa, no como. Ni me dejo comer.
Desesperada, anhelante me miro y me toco,
hasta chorrearme de placer, y de dolor,
hasta evaporarme y desaparecer, adentro
Siempre adentro”

2. Día 267 -fragmento-, en Algunos días.

“Si pudiera con ese portazo me haría añicos, dice Mineko, lo dice en serio porque ya sin el portazo antes se hizo añicos, los dedos, el interior, las ganas de creer en alguien más que solo ella, y sus ellas, alguien más, y no está hablando de otro ideal y amor, está hablando de solo otro, sea quien sea, amigo, madre, hermano, otro, se entiende, esta noche la humanidad entera es solo un lugar donde los otros están y ella no (…)”
Además, Andrea tiene un Myspace y un Flickr, recuerden que Mineko se presenta como artista audiovisual. Eso nos dice la web. Diría yo, Mineko es una artista visual y una poeta. Encuentro, en sus redes sociales, poemas y autoretratos fotográficos. No sé de cuáles hay más. Por eso, quiero hablar de Las Ganas, el poemario fotográfico, por eso y porque cuando te paseas un rato por el trabajo y el delirio colgado en la web por la misma Mineko y luego, te encuentras con Las Ganas, sabes que llegaste al choque, al encuentro violento del deseo de libertad y la independencia. En el medio: 35 páginas en donde se desarrolla una batalla de color, sensualidad, palabra, descontrol, autodevoción y súplica.
“estoy ansiosa que aparezcas
Y pongas las cosas en su lugar
mi cuerpo a mi cuerpo
y afuera todo lo demás”
- fragmento de Pedido, Tan tas ganas (Las Ganas. Junio, 2011)
Las imágenes que sirven de fondo y acompañan cada poema, no siempre son autoretratos o capturas realizadas por Mineko. En esta oportunidad, el trabajo fotográfico de Lilian Silva, ‘ilustra’ algunos de los versos de la autora. Y el equipo crece, sorprendentemente, porque Mineko ha construido a solas su galería. Pipy Lupindo y Pablo Donaire, como los responsables de la fotografía y el diseño de la tapa, Leticia Martin firma el prólogo y Fernando Graneros y José Castillo, son agradecidos como correctores y colaboradores.
“Que rojo invierno
(Que rojo refugio- tan rojo refugio;
que tormento
que herida
-que apatia- que encierro
y que solo quiere y solo tiene sueño)
- fragmento de Formas de expansión, Tan tas ganas (Las Ganas. Junio, 2011)
Las tildes casi nunca están pero no es hasta este poema que su ausencia me altera los nervios. El uso de signos, esa elección –trasladado al combate que es Las Ganas- es el necesario rescate de cada herido en batalla, lo que necesita el verso para sobrevivir pero su curetaje es rápido, rústico, apegado a la emergencia de decir. Además, ¿ya miraste la cara de Mineko? A mí se me hace punk, gótica, rebelde, una suave solitaria apurada en su necesidad poética.
“Dios ya no me quiere perdonar
por ser tan puta”
-fragmento de Furia Divina, Malditas ganas (Las Ganas. Junio, 2011)

“… y golpearte entre tus piernas
y tomarte
hasta la última gota
para vomitar tu leche y mi bronca”
- fragmento de Liberación de Marte, Malditas ganas (Las Ganas. Junio, 2011)
Fotos imperfectas de rasgos y extremidades imperfectas. La libertad y la sinceridad son divinas, sobre todo en el quehacer poético. Altisonante y grave se maldicen las ganas. En todo el medio del poemario, Malditas ganas, encontramos su pulpa, la parte tibia, los buenos excesos que se suceden para encontrar caos y calma existencial.
“¿Tiene que ser así,
siempre tanto?
(…)
es demasiado agotador,
de un segundo a otro,
reír o morir
ser de luz o de carne,
cantar o doler,
y seguir siempre acá como si no pasara nada”

-fragmento de Tanto, Malditas ganas (Las Ganas. Junio, 2011)

“Pero tengo tanto cansancio
y mi cuerpo se desilusionó de tantas formas
del sueño también
pero igual duermo”

- fragmento de Tanto sueño, Nuevas ganas (Las Ganas. Ju
nio, 2011)
Quisiera hablar con Mineko pero qué tonta, ¿qué le diría? Qué me gusta Pixies, un poco. No, mejor, un comentario en el fan page, que el poemario me ha gustado, que intenté una reseña –y el link a esta-, que Leticia Martin le ha hecho un excelente prólogo porque con una línea nos puso sobreaviso: “poeta en estado poético”. Que Las Ganas se siente como un día de corrido, en el que suena el despertador, vives -de verdad te esfuerzas en hacerlo- hasta que pones la cabeza en la almohada y duermes. Quizás le diga que a mí también el sueño me ha desilusionado, porque es un fan page. Se dicen esas cosas.








* Las fotografías de este post pertenecen al archivo fotográfico de Andrea Mineko, disponibles en sus páginas de Facebook, Fickr, y Myspace.


Podría interesarte

4 comentarios

  1. Yo tampoco sé que decirte Maily. Leer esto es como leer un artículo buenísimo sentado en una sala de espera, y no querer dejar jamás la revista. Haces un trabajo excelente Mujer, de verdad. Y Andrea Mineko obviamente es - Las Ganas - Poder femenino duro.

    "y aunque apetitosa, no como. Ni me dejo comer."
    Quiero volver a leerlo.

    ResponderEliminar
  2. Por todo lo que dice este artículo tuve que añadir esto a "leer más tarde" en instapaper. Qué ladilla las obligaciones.
    Se ve bueno, mujer.

    ResponderEliminar
  3. Esta mujer es necia, se le nota en la boca de poeta que tiene. ¡Que se eche un baño, que los gatos se asoman!

    Buenísima reseña, Maily.

    ResponderEliminar
  4. Excelente reseña Maily! Gracias por introducirnos a esta fiera tan hermosa! Además que esta forma de narrar que tienes hace querer leer siempre más :)

    ResponderEliminar

Ácratas

Edición:
David Parra.
Redacción, diseño y diagramación:
Maily Sequera.
Autores y colaboradores:
David Parra, Maily Sequera, Flora Francola, José Eduardo González, Carlos Quevedo, Daniela Nazareth, Jeanfreddy Gutiérrez y Edu Salas.

http://acracia.com.ve, 2017.

Contacto